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domingo, 9 de diciembre de 2012

Nuestro destino

Siempre estuve preguntándome cómo sería eso de ser feliz cuando estás con la persona adecuada. Me lo preguntaba hasta el día 25 de Julio de 2012. Por casualidad ese día lo pasaba en Cádiz con mi hermano y con unos amigos y nos dijeron que había una KDD. Tenía ganas de ir y pasarlo bien allí tanto como lo paso en Sevilla, solo que con otras personas y conociendo a gente nueva.
Nadie mencionó quien hizo esa KDD, y me enteré más tarde de que fue el mismo que al llegar tocó mi corazón con su mirada angelical. Si no recuerdo mal ese día sólo nos dirigimos la palabra una vez y en una conversación de grupo, pero yo vi en él lo que no vi en nadie más y pensé que no podía pasar de ese día sin hacer nada al respecto. Lo cierto es que el miedo a que algo saliese mal me paralizó, pero no lo hizo con mi amigo Rem, le conté lo que pasaba y se puso manos a la obra y sin cortarse un pelo. Esa "remada" no creí verla clara, cuando se acercó de nuevo me dijo que él estaba esperando para hablar conmigo me puse a temblar con la cara descompuesta sin saber que pasaría. Los nervios me mataban, pero no podía quedarme de brazos cruzados sin saber que pasaría después de lo que le hubiera dicho Rem. Cuando me acerqué nos miramos por pocos segundos y me senté a su lado. Ahí estabamos yo y Yeray, sin saber que decir, mirando a todos lados y cuando se cruzaban nuestras miradas la apartabamos rápidamente por la vergüenza, pero en cierto momento lo miré y me tranquilicé por completo, le miré y me di cuenta de que quería estar con él, mi vergüenza y mis nervios desaparecieron al momento y le pregunté si ya sabía por qué estabamos ahí, que qué le había dicho Rem. Me explicó que le había comentado que me gustaba y algunas cosas más las cuales no recuerdo, al fin yal cabo, "remadas". Le pregunté sobre qué pensaba al respecto y dijo que no sabía, que estaba desconcertado y no sabía que hacer, a lo que yo le contesté que en verdad quería besarle, pero ninguno estábamos aún preparados para dar tal paso. Volvimos con el grupo y lo acompañamos hasta su casa junto con su hermano Isaac.
Lo estuve mirando todo el rato como si no hubiese nada más a mi alrededor y con Rem al lado derritiéndose porque iba agarrado de la mano con su hermano gemelo. Sinceramente, aunque suene un poco tonto, estaba celoso, puesto que hubiese dado mucho por haber sido yo quien fuera agarrado a su mano. Cuando llegamos, nos despedimos con un abrazo y nos miramos a los ojos. Le dije que le agregaría a Tuenti y que volveríamos a hablar. Y así fue durante todos los días de la siguiente semana.
Hablamos cada día sin falta. Estuve conectado a todas horas todos los días hasta que viera su nombre en la lista de conectados en el chat. Nos fuimos conociendo y justo un día antes de volver a Cádiz le dije que tenía muchas ganas de besarle y tendría aún más cuando le viera, a lo que él le preguntó si lo iba a hacer y le respondí que esperaba hacerlo.
Desde ese beso tan esperado que al final nos dimos cada día ha sido especial, y sin él dudo que hubiese conocido la felicidad que proporciona amar y ser amado. Te amo Yeray, con todo mi corazón <3.

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